“La muerte es el inicio de la vida,
La vida el inicio de la muerte: ambas vienen de un centro que
Ni vive ni perece”
Vemos que son muchas las personas que deciden quitarse la vida. Algunos son personajes famosos, personajes que se convierten en referentes de sus seguidores.
En el Quindío uno de los casos más recientes de suicidio es el de la joven Ángela María Vélez Moreno de diecinueve años de edad, quien, según la policía, por problemas familiares se disparó en la cabeza. El hecho ocurrió el día 26 de mayo en la vereda La Española del municipio de Quimbaya.
Como este, son muchos los casos que a diario ocurren en la región y que van en aumento. Debido a ese aumento se llevó a cabo un simposio internacional en la ciudad de Armenia los días 22 y 23 de abril, con la temática del suicidio visto desde las ciencias sociales.
Para la Sociología, el suicidio tiene sus raíces en la desorganización social. No es considerado como una acción individual o personal, más bien como una acción ocasionada por una fuerza supra individual: la sociedad. Hay que tener en cuenta que los que intervienen en el acto suicida son factores sociales complejos. Como por ejemplo la falta de apoyo social, de valores sociales, de solidaridad, entre otros.
Según Emile Durkheim es imposible explicar o interpretar las características y el comportamiento de los grupos humanos sobre una base meramente sicológica o biológica. Mucho de lo que somos, o como nos comportamos, o lo que creemos se debe a razones sociales.
Por su parte la Antropología defiende que el suicidio responde a la matriz cultural en la que esté inserto el individuo. De igual forma tiene en cuenta las dimensiones entre la vida y la muerte.
En esta ciencia no se busca un responsable. Y a mi manera de ver si hay un responsable sería la cultura que heredamos y de la que somos portadores.
La Psicología aborda el tema del suicidio conjugando los elementos anteriormente expuestos, pero agregando el componente psicológico. Trata de explicar las bases del suicidio en la psique de la persona, atendiendo a factores neuro – psicológicos de la misma.
Esta ciencia señala tres factores que inciden en el acto suicida. Estos son los factores socio demográficos (sexo, edad, estado civil, medio, situación laboral), los factores clínicos(acontecimientos vitales, enfermedades médicas, trastornos psiquiátricos, trastornos afectivos, esquizofrenia, tentativas previas) y los factores genéticos.
Como se aprecia, cada disciplina aborda el tema del suicidio desde una perspectiva diferente. Pero el hecho polémico es si el suicidio es un hecho de valentía o cobardía.
En este orden de ideas hay que decir que existen dos tipos de suicidio, el suicidio absurdo, en donde el acto suicida es realizado sin razón aparente, basado en la venganza y el desquite. Y elsuicidio heróico, que significa morir por un ideal, teniendo en cuenta la estética del saberlo hacer.
Esta dicotomía es la que, de una manera implícita, es la base de la eterna discusión entre las dos orillas: los que defienden el suicidio y los que lo refutan.
¿Hasta qué punto se puede considerar que las personas se quiten la vida por sus ideales? ¿Qué se puede considerar como un suicidio sin razón?
Soy de los que piensan que cada uno es libre de hacer con su vida lo que considere correcto, opino que el suicidio es una decisión de vida. Con esto no estoy aplaudiendo a las personas que finiquitan su esencia terrenal, no. Simplemente considero que es un acto de valentía acabar uno mismo con su existencia, pues en nuestra condición de seres humanos el miedo a la muerte siempre está presente, así no lo reconozcamos.
Trato de empatizar con las personas que se quitan la vida, y no logro explicarme de donde toman fuerza para matarse, más, no sabiendo que pueda venir después. Esto es cuestión de cojones.
Como católico, no olvido que la vida es un don, y que como tal hay que preservarla, pero como se puede apreciar al inicio de este texto son muchos los factores que pueden hacer que un individuo tome la decisión de acabar con su existencia.
De igual forma no olvido que la vida nos permite muchas cosas, nos da placeres, alegrías, tristezas, y como seres de carne y hueso tenemos siempre miedo de abandonar esas emociones terrenales, pues hacen parte de nuestro crecimiento integral como personas. Otra razón por la que considero el suicidio como un acto valeroso.
Con lo expuesto hasta el momento se puede inferir que apruebo el suicidio. Pues la verdad, si. Pero no en todas sus formas. Si bien sigo pensando que es de valientes suicidarse, no estoy de acuerdo con que una persona se quite la vida así por que si, aunque como lo mencione anteriormente, no se puede saber cuando un suicidio carece de razón.
Por ejemplo, cuando una persona tiene una enfermedad terminal, y su sufrimiento y el de los que están a su alrededor es mucho, lo ideal sería que el ser dejara de existir, por su tranquilidad y la de los demás. Puede sonar cruel, pero es la realidad, lo digo yo que lo he vivido en carne propia.
Sea por la razón que sea, cultural, social o psicológica considero que como seres libres tenemos derecho a finiquitar nuestra existencia en el momento que lo creamos correcto, así la religión o la sociedad refuten el hecho. Al fin y al cabo ¿Qué es peor: acabar con una carga o dejarla perpetuarse en nuestra esencia?
Todas estas fotos reflejan conductas suicidas en adolescentes.